31 de octubre de 2026
ArgenPolítica
Política nacional

El país de Milei y el país de Messi

M
MARIANO ROVATTI30 de octubre de 2026
👁 1
El país de Milei y el país de Messi


La semana pasada, España recibió casi en simultáneo las visitas del presidente argentino y del deportista más trascendente de historia del país. Un símbolo de nuestra dualidad nacional, que puede generar tanto una personalidad eminente digna de admiración y respeto, y un marginal impresentable al que nadie quiere cerca.


Días atrás, Lionel Messi se retiró formalmente de la selección nacional, cerrando una trayectoria única, con 208 presencias, 126 goles y 6 títulos internacionales. Eligió bien a quiénes lo acompañaron: casi todos sus compañeros del mundial de Qatar 2022, un veterano de la guerra de Malvinas de 1982, y –entre otros artistas-  la consagrada Soledad Pastorutti, quien cantó la dulce canción Brindis, mirándose amorosamente, como en 2023, y como también ocurrió de la misma manera con Diego Maradona, una década antes.

El discurso final del 10 fue la más extensa, profunda y esclarecida de todas sus expresiones públicas. Cerró para siempre la absurda grieta creada dentro y fuera del ambiente del fútbol sobre su persona, y exhortó a todos los argentinos a buscar la unidad. Por primera vez, explícitamente, su mensaje superó el límite de la consideraciones futbolísticas.  A partir de ahora, Messi logró la unanimidad: todos lo reconocen, nadie tiene qué reprocharle.

Y esa respuesta social la encontró también en España. Ídolo del FC Barcelona –equipo identificado con el autonomismo republicano como ningún otro- debería ser como contrapartida, el más odiado por las aficiones españolistas y monárquicas, como el Real Madrid, por ejemplo.

Pero no. Messi fue recibido por el rey Felipe, para recibir el premio Princesa de Asturias de su hija Leonor. Y fue recibido con todos los honores, eclipsando a los demás galardonados. Y así, a pesar de la fuerte rivalidad deportiva entre la roja y la albiceleste, Lionel fue reconocido por la Madre Patria. Aunque se haya negado –hace veinte años- a vestir su camiseta.

Un día antes, la misma  Corona española le había cerrado las puertas a Javier Milei, quien había intentado ser recibido por Felipe de Borbón. Con una excusa protocolar, el monarca evitó la incomodidad de estar junto a este personaje, en el medio de un proceso electoral.   

Pero no fue el único. Sus presuntos aliados ideológicos, Alberto Núñez Feijoó, Santiago Abascal, Xavier García Albiol y Juanma Moreno se lo sacaron de encima del mismo modo. Sólo Isabel Díaz Ayuso le dedicó unos minutos de fría cordialidad. Paralelamente, el premier Pedro Sánchez se hizo un pic nic en las redes, usando la burda figura de Milei como su contracara.

Milei pasó por España dejando una imagen deplorable y vergonzante, para sí mismo y para la nación que representa. Agresiones burdas sin contexto, consignas inconsistentes y su evidente intención de subirse a un posible éxito ajeno lo hicieron volverse a Buenos Aires con las manos vacías. Lo que antes le resultaba en el ámbito local, hoy es repudiado internacionalmente.

Para completar esa colección de papelones, se subió a la elección brasileña y allí también fue derrotado. Pero no lo dejó ahí: no sólo que no reconoció la victoria de Lula Da Silva, sino que facilitó la fuga del ahora prófugo Flavio Bolsonaro. No se pierde disparate por cometer.   

Pero el repudio a Milei no se limita a sus formas, sino también a sus resultados de gestión. La recesión, el cierre de establecimientos productivos, la pérdida de fuentes de trabajo, la caída del salario y la crueldad con que trata a sectores vulnerables, ya son más trascendentes que el descenso de la tasa inflacionaria, hoy estancada en el 35% anual.  Todo ello acompañado de una política exterior servil y dependiente de las órdenes de Donald Trump y Benjamín Netanyahu.

Es increíble, pero el mismo país que es capaz de dar a luz a un Messi, también genera un Milei. Un símbolo de nuestra ambigüedad. Quizás, la principal razón de nuestro estancamiento.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

También te puede interesar

Comentarios (0)